19 de octubre de 2015

Reseñas negativas

El otro día, hablando con unos amigos sobre libros (que es de lo que versan casi todas las buenas conversaciones), salió este comentario: “pues yo tengo un amigo que nunca escribe una reseña negativa en su blog. Cuando un libro no le gusta, le manda un correo al autor diciéndole lo que no le ha gustado, pero no lo critica en público”. Y entonces me puse a pensar.

Una de las mejores cosas de internet, es que abre las puertas a que todos podamos expresar nuestra opinión y ésta quede accesible para que cualquiera, sea de donde sea y tenga la edad que tenga pueda verla. Estoy de acuerdo en que una crítica sin razonar es inútil, tanto si es buena como si es mala. Está claro que los autores son seres humanos, que han invertido muchos esfuerzos para que su libro salga adelante, y por mucho que lo intenten, les va a doler ver cómo restriegas su obra por el fango con desprecio. Eso está mal y no se debe hacer, pero igual de mal está callarse la opinión sólo por temor a que a los demás no nos guste. Porque si no corremos el riesgo de crear un sesgo: yo no quiero entrar en internet, buscando información de un libro, leerme tres reseñas distintas en que todo es echar flores y que luego el libro me parezca una birria. Porque internet no está para eso, e igual que no querríamos que en otras cosas de la realidad nos mostraran sólo la parte buena y nos ocultaran la mala, con los libros tampoco.

Entiendo que las editoriales, que al fin y al cabo lo que quieren es vender su libro, sólo den difusión a las reseñas positivas (aunque también he visto casos de que una reseña buena pero en la que comentas algo que no te ha gustado no le hagan ni caso, porque sólo les interesan las que dicen que es perfecto; allá ellos), pero el resto de la comunidad bloguera, los críticos del siglo XXI, tenemos que ser imparciales. Así que, al menos desde aquí, no nos vamos a cortar. Si un libro no nos gusta, lo vamos a decir: lo razonaremos, lo diremos como nuestra opinión, siempre desde el respeto y admitiendo que, aunque no nos guste el resultado, el autor se ha esforzado y ha hecho un gran trabajo. Pero no por eso dejaremos de dar malas puntuaciones a los libros que no nos hayan gustado, y nos dará igual que sea un clásico encumbrado, que sea el libro de moda que a todo el mundo le gusta o que se nos vaya a hacer menos caso por no decir lo mismo que los demás.

Y por supuesto, si alguien no comparte nuestra opinión, estaremos encantados de escuchar la suya a través de los comentarios y debatir los puntos que no hayan quedado claros. Pero igual que con las reseñas, con respeto y sin insultar.

6 comentarios :

  1. Estoy de acuerdo, siempre que sea desde el respeto, creo que lo mejor es ser honesto y decir la verdad...mientras se haga con educación...

    Besoooss!!

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    1. Claro claro, que ese es otro tema que daría para hablar, que parece que la gente no es capaz de dar una opinión negativa sin ponerse a insultar.

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  2. Yo también soy de tu opinión: siempre que se trate desde el respeto, hay que dar tanto las críticas positivas como negativas. Eso es lo que ayudará al autor/a a mejorar en la escritura. Si no sabe en qué aspectos puede cojear, no habrá mejora ni cambios en su forma de escribir.

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    1. Mira, tienes razón, eso es un aspecto que se me ha olvidado comentar. Por ejemplo a Concha Perea le oí que le valía tan poco una reseña positiva que una negativa si no está justificada (aparte del evidente subidón de autoestima si el libro ha gustado). Si no recibes una respuesta del lector nunca podrás mejorar más allá de los errores que veas tú mismo.

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  3. ¡Hola!

    La verdad es que no me preocupo mucho por el autor en algunos casos porque sé que no va leer mi reseña (porque es angloparlante o demasiado famoso para preocuparse por UNA reseña), pero es cierto que lo mejor, por si acaso, es hacerlo todo desde el respeto. En especial para el autor. Siempre he creído que no está mal remarcar los errores, incluso de manera más ácida o irónica, pero meterse con las personas las que les gustó ese libro, insultandolas, por ejemplo, ya no me parece nada bien.

    En fin, interesante reflexión.

    Nea.

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    1. Al final lo mejor es ser sincero y educado y entender que, como dices, hay una diferencia entre opinar mal de un libro y opinar mal del autor (que suponemos que lo ha hecho lo mejor posible) o los lectores. Y sí, un poco de humor nunca debería ser problema.

      Gracias por pasarte ^^

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